A principios de este año, la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México presentó el diagnóstico integral “La Pensil, más allá de los estigmas, una comunidad con problemas y potencialidades”, el cual recolecta y contribuye a dar voz a las principales problemáticas que los vecinos viven a diario.

Esta zona enclavada en la Delegación Miguel Hidalgo, registra uno de los índices más altos de violencia y marginación de la capital mexicana. En total, son 13 las colonias que la conforman.

Su pasado se puede rastrear hasta la época prehispánica, cuyo poder recaía en el Señorío de Tlacopan. Después de la conquista española, sus fértiles tierras fueron utilizadas por los conquistadores para cultivo y ganadería.

A principios del siglo XX, el impulso gubernamental a la industria generó que los habitantes de otros estados arribaran a ciudad en búsqueda de oportunidades de vida. Durante el llamado “Milagro mexicano”, las colonias que integran la Pensil se sustentaron en los procesos de industrialización y se vieron afectadas por los procesos migratorios del campo a la ciudad como resultado de las necesidades de mano de obra de la industria.

Al término de la bonanza económica, la falta de crecimiento nacional y la crisis del sistema industrial, generaron problemáticas sociales debido a la concentración poblacional provocada por la necesidad de obreros.

De esta forma, los procesos sociales que tuvieron lugar en la Pensil afectaron a sus habitantes. La presencia de cantinas y giros negros convirtió a las colonias en zonas rojas. Durante años, la falta de oportunidades laborales, los delitos de alto impacto y la carencia de servicios, han desgarrado el  tejido social.

Ante ello, durante los últimos años la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México, ha trasladado su experiencia y capacidades a las colonias que integran la Pensil, con la finalidad de atender las principales problemáticas que enfrentan sus pobladores: exclusión social, distintos tipos de violencias, problemáticas de seguridad urbana, entre otras.

A través de programas que vinculan a sus habitantes, ha implementado diversas campañas que propician una nueva dinámica de sentido de pertenencia y sobre todo, fortalecen el tejido social como una herramienta para lograr un mayor bienestar para sus integrantes.

Para lograrlo se realizaron procesos de acompañamiento, asesoría psicológica y talleres de desarrollo humano en escuelas, unidades habitacionales, y espacios públicos y comunitarios, fortaleciendo habilidades sociales en alianza con instituciones públicas y privadas.

Durante la presentación del Diagnóstico, Adrián Pandal, director general de la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México, señaló: “Sabemos que hay muchos estigmas sobre la colonia. Sin embargo, nosotros tenemos 4 años aquí y conocemos la otra cara llena de potencialidades, de gente trabajadora; jóvenes talentosos y ávidos de oportunidades; niños con grandes sueños por realizar; de personas de la tercera edad con grandes deseos de aportar a su comunidad; de familias que trabajan día a día para superarse; de mujeres que se preocupan y ocupan por la comunidad”.

Conoce aquí el diagnóstico completo

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